Las mamas tuberosas consisten en una deformidad mamaria que, en numerosas ocasiones, se da sin que prácticamente el paciente se de cuenta. Tan solo destacan por la forma distinta a la habitual que tienen. Se trata de una deformidad que se caracteriza por varios factores:

– Falta de tejido mamario por debajo del borde de la areola

– Falta de surco submamario que impide que la glándula se expanda

– Por la falta del surco anteriormente mencionado, se concentra el poco tejido mamario detrás de la areola.

Es muy importante el estudio en el caso de las mamas tuberosas ya que, si no se realiza por un profesional, pueden deformarse las mamas más de lo que ya están. Es importante el conocimiento a fondo del caso para preparar la cirugía posterior y que los resultados de esta sean los correctos tanto visual como saludablemente.

Como en todos los tratamientos, siempre es importante que diferenciamos los tipos de grados que existen y que marquemos las diferencias que hay entre todos ellos. 

♦ El grado leve, que es el más común de todos ellos, se caracteriza porque no se desarrolla la parte la parte del cuadrante inferior interno de la mama y se muestra una areola hacia bajo. 

♦ El grado moderado destaca por bien porque no se desarrolla la parte inferior externa o bien porque existe piel deficiente en la parte subareolar. Sobre la areola destacamos su dilatación y el exceso de tamaño.

♦ El grado grave destaca por la afectación de los cuadrantes mamarios de forma grave y por mostrar una areola herniada.