Reducción de pecho

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Reducción de pecho

¿Qué es la reducción de pecho?

La reducción de pecho, también llamada mamoplastia, es un procedimiento quirúrgico mediante el cuál se lleva a cabo la disminución del tamaño actual de los senos de la paciente. Este es uno de los procesos más largos dentro de las cirugías de mama que existen.

El proceso para conseguir un pecho más pequeño es la extirpación del exceso de tejido mamario, la grasa y la piel, estrechando así la base del busto y elevando la posición de areola para lograr un resultado natural.

Este tipo de intervención suele estar acompañada de una elevación de las mamas ya que debido al tamaño suelen estar caídas.

La finalidad de este tipo de procedimiento, mas allá de la reducción, es dar una forma bonita al pecho conseguir un tamaño acorde al cuerpo actual de la paciente. A su vez ayudará también a resolver algunos problemas de espalda e incluso de autoestima, debido al gran tamaño del busto.

¿Cómo se lleva a cabo la cirugía?

Para llevar acabo la reducción de pecho se utiliza anestesia general lo que supone el ingreso hospitalario. Con carácter general las pacientes pasan un día en el hospital y se les da el alta al día siguiente de la operación.

Tipos de cirugía

La reducción puede llevarse a cabo mediante varias técnicas. Utilizar una u otra dependerá de factores como el tamaño del pecho o la edad de la paciente. Generalmente las incisiones que se realizan parten de una pequeña reducción de la areola junto con una cicatriz vertical desde la parte baja de la areola hasta el surco debajo de la mama y en ocasiones también una cicatriz horizontal. Se recoloca la areola y el pezón en una posición más alta para dar una sensación más natural al nuevo pecho.

Preoperatorio

Para evitar sorpresas en la operación se hace un examen médico previo para poder detectar anomalías que pudiesen suponer dificultades a la hora de llevar a cabo la operación. Se llevan a cabo analíticas completas, mamografías y/o radiografías de tórax.

Un requisito importante es no tomar durante dos semanas antes y dos después ningún medicamento que contenga salicilatos, ya que pueden ocasionar problemas de coagulación y futuras hemorragias.

Se recomienda que para aquellas personas que son fumadoras abandonen esta práctica durante varias semanas antes y también después de la operación para ayudar a que la cicatrización sea mejor.

Postoperatorio

Lo más común es encontrarse un poco cansada los siguientes días a la operación. Los dolores que pueda ocasionar la intervención pueden ser paliados con la medicación prescrita por el cirujano, aunque estas molestias pueden estar presentes durante un par de semanas.

No se debe estar preocupada si durante la primera menstruación tras la cirugía, el pecho se hinche y duela.

Es muy importante seguir las recomendaciones del Doctor en cuanto al tiempo que se han de llevar los vendajes de compresión. Por lo general suelen ser retirados en 3 o 4 días y son sustituidos por un sujetador especial que deberá llevarse durante un periodo de tiempo específico para conseguir unos resultados óptimos.

Los puntos son retirados una o dos semanas después, según la evolución de cada paciente. El edema en cambio puede durar hasta 6 semanas, de nuevo entra en juego la capacidad de recuperación del paciente.

Las actividades físicas que requieran un gran esfuerzo han de estar limitadas, al igual que se recomienda evitar el contacto físico intenso en la rutina y en las relaciones sexuales en estas primeras semanas para que no se inflamen las incisiones.

Ventajas

Este tipo de operación da a la paciente una calidad de vida que no había imaginado antes.

 – Gracias a la reducción de peco conseguirá un pecho más proporcionado con su cuerpo actual.

Conseguirá aliviar algunos de los dolores que son comunes en mujeres con este tamaño de pecho y aumentará su autoestima al haber obtenido por fin el pecho que siempre han deseado.

Podrá poner en marcha o hacer de forma más rápida tareas, actividades o deportes que antes no podía o hacía demasiado lento debido al tamaño del busto.

Desventajas

No son muchas ni son especialmente importantes, pero has de conocerlas todas.

Existe la posibilidad de que se pierda la sensibilidad en la areola y el pezón durante un periodo determinado de tiempo. No es algo que deba preocupar en exceso. Por lo general se recupera pasado un tiempo de la operación.

Dar el pecho a un niño podría tener inconvenientes. Siempre es mejor realizarse estas operaciones tras haber amamantado a los hijos. Si se hiciese antes sería importante contactar y dar con un gran cirujano en este ámbito.

¿Cuál es el paciente ideal para esta intervención?

Cómo hemos dicho a lo largo de este artículo las mujeres hacia las que va recomendada este tipo de operación, sobre todo, es hacia aquellas que:

 – Cuentan con un pecho muy grande debido a que su peso es alto o porque por naturaleza son de pecho grande.

Las que han perdido una gran cantidad de peso y las mamas han descendido.

Mujeres que debido al paso de la edad han visto bajar su pecho de lugar.

Es conveniente esperar a que el pecho se haya desarrollado completamente. A pesar de esta recomendación, si los problemas de tamaño están causando graves problemas a la paciente se podría hacer antes.

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