Reducción de pecho

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Reducción de pecho

¿Qué es la reducción de pecho?

La reducción de pecho o mamoplastia de reducción, es un procedimiento quirúrgico, dedicado a disminuir el tamaño actual de los senos de la paciente. Esta intervención está pensada para aquellas mujeres que acarreen problemas, por ejemplo, de espalda o de cuello, por culpa del tamaño y peso de las mamas.

La cirugía es de larga duración y básicamente consiste en extirpar grasatejido mamario y también piel con el objetivo de obtener unos senos más firmes y ligeros. La operación solo se puede llevar a cabo a partir de que se reproduzca el desarrollo corporal completo, que a pesar de que cada persona lleva un ritmo distinto, suele rondar los 18 años. Para comprobar que el desarrollo se ha completado, se debe hacer antes diferentes pruebas, una radiografía, por ejemplo. El final del proceso conlleva un estrechamiento del busto y también la correspondiente de la posición de areola. Se busca finalmente la máxima naturalidad posible.

¿Qué pacientes buscan esta cirugía?

Existen distintos pacientes tipo para este proceso:

– Por un lado, mujeres jóvenes, que, tras el desarrollo completo del cuerpo tras la pubertad, poseen unos senos de mayor tamaño que la media. Como indicábamos antes, en este caso pueden dar problemas de espalda y cuello o incluso afectar a la autoestima de la paciente

-Otros casos posibles son personas mayores, que han visto como sus pechos tras la lactancia ha aumentado su tamaño, superando el límite posible a aguantar por la espalda, dando lugar a dolores más intensos en las cervicales

Cirugía, anestesia y técnicas. 

La cirugía de mamoplastia de reducción es larga, llegando a durar entre 3-4 horas. Durante la totalidad del procedimiento se requiere que la paciente este sometida a una anestesia general. Existen distintas técnicas para llevar a cabo la intervención quirúrgica, pero según la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE) la más normal suele ser las incisiones tienen forma de ancla colocándose alrededor de la areola, en una línea vertical hacia abajo desde la areola y en una línea horizontal en el surco que hay debajo de la mama. A través de estas incisiones se extirpa el exceso de piel, grasa y tejido mamario y se re coloca la areola y el pezón en su nueva posición; en algunos casos se puede asociar liposucción. En la mayoría de los casos la areola se mantiene unida a sus vasos sanguíneos y a sus nervios, manteniendo la sensación normal o casi normal; sin embargo, en casos de grandes reducciones puede ser necesario separar completamente la areola y situarla en su nueva posición, perdiendo la sensación”. Aunque finalmente la elección de la técnica dependerá de cada caso, valorando el tamaño entre otras variantes.

Preoperatorio.

Es muy importante que la paciente siga las instrucciones del cirujano para prepararse adecuadamente para la intervención. Lo primero es llevar a cabo una serie de pruebas clínicas para comprobar que no exista ninguna contraindicación quirúrgica mediante análisis de sangre, pruebas de coagulación y un electrocardiograma.

También se deben controlar diferentes aspectos dentro de la vida cotidiana de la paciente. En primer lugar, se debe informar al detalle de todos los medicamentos que este tomando. En segundo plano y dedicado a las personas fumadoras: se recomienda encarecidamente que se deje de fumar con tres semanas de antelación con respecto a la cirugía. Esto se debe a que el tabaco puede alterar el riego sanguíneo, importante para vascularización y finalmente para la cicatrización.

Postoperatorio.

Lo habitual es que la estancia hospitalaria incluya una noche y sea inferior a 24 horas, pudiéndose dar el alta en ocasiones el mismo día de la intervención. Antes del alta médica, se cambia el vendaje por un sujetador específico, que cubrirá las zonas afectadas y se deberá llevar durante las siguientes tres o cuatro semanas. Una vez en casa, la paciente puede llevar una vida normal con moderación y sentido común exceptuando deportes y ejercicios físicos fuertes en los primeros días. Se recetarán antibióticos para evitar infecciones y analgésicos y anti inflamatorios para reducir las molestias post operatorias.

La primera menstruación después de la operación puede ocasionar dolores adicionales, a causa de la inflamación de los pechos. No es necesario retirar los puntos: se suelen utilizar suturas absorbibles que no requieren ser retiradas.A los pocos días se podrá llevar una vida relativamente normal. Sin embargo, no se recomienda realizar deportes o esfuerzo físico, hasta el saneamiento final de las heridas.Es muy importante seguir las recomendaciones del Doctor en cuanto al tiempo que se ha de llevar el sujetador especial para conseguir unos resultados óptimos. No obstante, el cirujano le irá haciendo revisiones periódicamente. Cada caso es distinto, por ese motivo escuche los consejos del especialista y siga los plazos marcados por el mismo con el mayor rigor posible. 

Recomendacones Dr.Weigand.

En nuestra clínica trabajamos con la última tecnología para mejorar la recuperación y los resultados de los pacientes:

·       Mediante hiloterapia (un sistema de frío aplicado de manera controlada) reducimos al máximo el proceso inflamatorio y el dolor postoperatorio.

·   Para minimizar la visibilidad de las cicatrices, El Dr. Weigand utiliza la última tecnología disponible para ello: el tratamiento con Láser Urgo Touch durante la intervención. Mediante esta tecnología, se mejora notablemente la calidad de las cicatrices y en términos generales no suelen molestar a los pacientes que se someten a este tipo de intervenciones.

Ventajas.

Este tipo de operación da a la paciente una calidad de vida que no había imaginado antes.

-En el plano estético Conseguirá un pecho más firme y acorde a las proporciones de su cuerpo

-Se verán eliminados los dolores producidos por un pecho con unas medidas mayores de que la media. Hablamos de contracturas, dolores de cervicales y molestias musculares.

-La paciente se verá capacitada para realizar de manera más ágil tareas, actividades y deportes que antes le eran más complicadas de realizar.

Desventajas.

Como todo procedimiento quirúrgico, éste tiene sus riesgos e inconvenientes:

Existe la posibilidad de que se pierda la sensibilidad en la areola y el pezón durante un periodo determinado de tiempo. No es algo que deba preocupar en exceso. Por lo general se recupera pasado un tiempo de la operación.

Dar el pecho a un niño podría tener inconvenientes. Siempre es mejor realizarse estas operaciones tras haber amamantado a los hijos. Si se hiciese antes sería importante contactar y dar con un gran cirujano en este ámbito

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