Rinoplastia

La rinoplastia es un procedimiento quirúrgico para cambiar la forma y/o la función respiratoria de la nariz mediante la modificación de las estructuras óseas y cartilaginosas. En los casos en los que se incluye el tabique nasal la intervención recibe el nombre de rinoseptoplastia.

Con esta intervención se pueden solucionar problemas como corregir una nariz desviada, proyectar o estrechar la punta de la nariz, aumentar o estrechar el dorso nasal, estrechar los orificios o cambiar el ángulo entre la nariz y el labio superior, entre otros.

La rinoplastia o rinoseptoplastia se puede realizar por dos métodos distintos. Puede utilizarse una técnica cerrada mediante la cual se realizan incisiones de pequeño tamaño desde el interior de la nariz, por lo que no deja ninguna cicatriz externa. O a través de una técnica abierta que consiste en hacer una pequeña incisión en la columela.

Este procedimiento quirúrgico se realiza bajo anestesia general y la intervención abarca entre dos y tres horas de duración. Generalmente es necesario el ingreso del paciente durante una noche en el hospital. En algunos casos, la rinoplastia puede realizarse con anestesia local y sedación.

Es normal que aparezcan cardenales e inflamación de las zonas adyacentes, pero desaparecerán en las primeras 2 o 3 semanas. No se deben evaluar los resultados de una rinoplastia antes de que hayan transcurrido un mínimo de tres meses. Es importantísimo, que el cirujano conozca las actividades postoperatorias del paciente, para que pueda dar indicaciones claras de lo que se puede y no se puede hacer.  En el caso de una rinoplastia cerrada, no suele ser necesario quitar puntos, en el caso de una rinoplastia abierta, los puntos serán retirados entre los 5 y 10 días. Es normal que durante los primeros días se produzca un ligero sangrado por la nariz.