Lifting Brazos

El lifting en los brazos o braquioplastia es el procedimiento quirúrgico consiste en eliminar la flacidez o exceso de piel así como la grasa excedente de los brazos tanto en sentido vertical como horizontal. Esta técnica va dirigida a personas con brazos descolgados para devolverle la firmeza después de una pérdida severa de peso.

La braquioplastia se puede realizar de diversas maneras, dependiendo de cada caso, la incisión se puede realizar solo en la cara interna de la axila o bien a lo largo de la cara interna del brazo. Las incisiones siempre se diseñarán para que sean lo más discretas posibles, sin embargo, en algunos casos tras un lifting en los brazos es necesario realizar una revisión cicatricial con anestesia local, lo que permite una mejora visible de la cicatriz.

brazos

ANESTESIA, TIEMPO QUIRÚRGICO E INGRESO HOSPITALARIO

El procedimiento quirúrgico de la braquioplastia tiene una duración aproximada de entre dos y tres horas, dependiendo de la cantidad de tejido a resecar y suele realizarse mediante anestesia general. Para este tipo de intervención suele ser necesario el ingreso hospitalario de al menos un día, siendo dados de alta al día siguiente en la mayoría de los casos.

RIESGOS

La braquioplastia es una técnica segura, siempre y cuando sea realizada por un cirujano plástico cualificado. Sin embargo, y aunque el porcentaje de incidencia sea muy bajo, como en cualquier operación siempre pueden existir complicaciones y riesgos asociados. Las cicatrices resultantes de esta cirugía son muy visibles y pueden en ocasiones hacerse abultadas o anchas, por lo que sería necesario en estos casos proceder a la revisión cicatricial. Sobre todo en pacientes fumadores, puede haber problemas severos de cicatrización llegando incluso hasta la pérdida de vitalidad  de la piel. Los fumadores deben dejar de fumar unas semanas antes de la cirugía y deben ser advertidos de que el tabaco aumenta la posibilidad de complicaciones y retrasa la cicatrización.

También pueden aparecer otras complicaciones como hematomas, intolerancia a las suturas o infecciones, entre otras.